Cambiar de equipo es fácil… si se prepara bien
Cambiar de ordenador suele parecer algo sencillo. Pero cuando llega el momento, aparecen dudas: ¿Dónde están todos los archivos? ¿Funcionarán las aplicaciones igual? ¿Y los certificados?
La mayoría de incidencias no tienen que ver con el equipo nuevo, sino con lo que no se ha preparado antes.
Un cambio pensado para que todo siga funcionando
El despliegue de Velantis no consiste solo en sustituir equipos. Está diseñado para que puedas seguir trabajando como siempre, pero en un entorno más seguro, actualizado y fácil de gestionar.
Para conseguirlo, hay una parte importante que empieza antes del cambio.
Qué conviene revisar antes de cambiar de equipo
Una pequeña preparación puede evitar la mayoría de problemas.
Archivos y documentación
Es habitual tener información guardada directamente en el equipo. Antes del cambio, es importante:
Revisar los archivos que utilizas habitualmente
Guardarlos en ubicaciones compartidas o seguras
Esto facilita que puedas acceder a todo desde el nuevo equipo sin problemas.
Aplicaciones que utilizas
No todos los equipos tienen exactamente los mismos programas. Identificar qué aplicaciones utilizas en tu día a día permite que el nuevo equipo esté preparado desde el principio y puedas trabajar con normalidad.
Certificados digitales
Este es uno de los puntos más importantes. Los certificados digitales son necesarios para muchos trámites administrativos. Si no se guardan antes del cambio, pueden surgir problemas de acceso a servicios o gestiones electrónicas.
Un modelo más seguro y sencillo
Velantis forma parte de una iniciativa del Centro Criptológico Nacional (CCN) para mejorar la seguridad en las administraciones públicas.
Con este proyecto, los equipos:
Se mantienen actualizados automáticamente
Pueden gestionarse de forma remota
Incorporan medidas de seguridad desde el inicio
Además, contarás con soporte durante tres años para resolver cualquier incidencia que pueda surgir.
De reaccionar a prevenir
Este cambio no solo mejora el equipo. Permite pasar de un modelo en el que se actúa cuando hay problemas, a otro en el que se anticipan y se evitan desde el principio.
Y eso, en el día a día, se traduce en menos interrupciones y más tranquilidad.