No todas las soluciones de ciberseguridad parten del mismo punto
En muchos casos, la seguridad se añade después: como una herramienta más, una capa extra o una respuesta a un problema concreto.
Velantis se construye de otra manera.
Desde el inicio, la ciberseguridad forma parte del diseño del puesto de trabajo.
Un modelo basado en estándares, no en soluciones aisladas
El proyecto se apoya en organismos y marcos de referencia que definen cómo debe protegerse la información en la administración pública.
Está impulsado por el Centro Criptológico Nacional (CCN) y alineado con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS).
Esto significa que no se trata de una solución puntual, sino de un modelo que responde a criterios ya establecidos y validados en el ámbito público.
Seguridad integrada en el entorno de trabajo
En lugar de depender de configuraciones posteriores o intervenciones continuas, los equipos se entregan con una configuración de seguridad ya definida, coherente y alineada con el conjunto del sistema.
Esto permite que todos los puestos de trabajo partan de una misma base:
con criterios homogéneos
con niveles de protección definidos
y con capacidad de gestión centralizada
De la reacción a la anticipación
Uno de los cambios más relevantes de este modelo es el paso de un enfoque reactivo a uno preventivo.
La incorporación de sistemas de monitorización permite detectar comportamientos anómalos o incidencias antes de que se conviertan en un problema mayor.
No se trata solo de responder cuando algo ocurre, sino de reducir la probabilidad de que ocurra.
Un entorno preparado para evolucionar
La ciberseguridad no es estática. Las amenazas cambian, y los sistemas deben adaptarse.
Por eso, el modelo de Velantis está pensado para mantenerse actualizado y evolucionar de forma continua, sin depender de acciones puntuales o cambios manuales en cada equipo.
Una base común para entornos diferentes
Aunque cada entidad local tiene sus particularidades, el proyecto permite establecer una base común de seguridad sobre la que construir cada entorno.
Esto facilita la gestión, mejora la coherencia del sistema y reduce la exposición a riesgos derivados de configuraciones heterogéneas.